Como os dije en mi última entrada, ayer me fui a Phoenix Park a ¿biciclear?. Quedamos después de comer, a eso de las 2, en el otro edificio de la escuela para coger el Luas o el autobús para ir a Phoenix Park. Como soy así de guay (no) y tengo billete de 7 días de Luas, Tanguy, Ionut, Sara, Roberto y la menda, cogimos el Luas hasta Phoenix. No tardamos más de 20 min y cuando llegamos nos tocó esperar a los que habían preferido ir en bus.Tuvimos que dejar las mochilas en consigna, por lo que no hay fotos del parque (más lo siento yo, creedme). El caso es que yo llevo años sin tocar una bicicleta e iba muerta de miedo. Al principio hice el ganso (para variar, cómo no) y no conseguía hacerme con la bici. Es más, por no tener ni idea no sabía ni cómo cambiar las marchas. Ni equilibrio, ni manejo y dando pedales como si me fuera la vida en ello, y sin avanzar, por supuesto. Pero Ionut, muy considerado él, me cambió la bici. Y menos mal, porque yo era incapaz de hacerme con la mía. Según nos íbamos adentrando en el parque, me iba gustando más: es todo campo. Pero campo del verde, no del de aquí de hierba seca, no. Un field en toda regla. Impresionante, de verdad. Con deciros que es incluso más grande que la Casa de Campo...
Tiene monumentos repartidos por todo el parque: obeliscos, monumentos a los caídos, castillos que luego sirvieron como refugio de armas de los ingleses en la Guerra de Independencia Irlandesa, incluso una enorme cruz (de Jesucristo, u know) emplazada en el lugar en el que el papa Juan Pablo II visitó Dublín. Las vistas son pretty awesome. Seriously.
¡Además vi ciervos en libertad! Una manada entera de machos. Los tuve a pocos metros de distancia. Son realmente preciosos; las astas eran enormes y con diferentes formas. Increíble.
Luego vimos a una manada de ciervos hembra, pero íbamos con las bicis, por lo que no nos pudimos parar, pero, al ir con las bicis íbamos a la misma velocidad, more or less. No sabéis lo que es ir a la par que una cierva. Pf... emocionante.
Al final me hice con la bici, demasiado bien. Creo que me sé de una que se va a bajar a los Chopos con la bicicleta.
Lo mejor de todo fue que el tiempo se nos mostraba indeciso el pobre, por lo que cada 3 minutos nos hacía un solitrón y subíamos a 25º o de pronto, nos venían unas cuantas nubes negras, bajábamos a 18º y nos caía la de Dios. No había manera de montar en bici así; yo iba en manga corta con el chubasquero atado a la cintura. Quién me hubiera visto...
Cuando acabamos de montar al cabo de hora y media/dos horas, Tanguy propuso de salir por la noche, por lo que quedamos en la puerta de la escuela para ir a Captain America Bar. Es un lugar supermegahiperultraescondido en Grafton St., pero se cena bien y se bebe aún mejor. Tiene por tooooooodas las paredes fotografías de gente famosa que han estado en Captain America Bar. Había de todo: los Rolling, U2, Tina Tuner... bueno, bueno.
Además había karaoke esa noche, pero no nos animamos. Yo probé el Sex on the Beach (el coctail, mentes sucias) y la verdad es que está buenísimo. Hay fotos de anoche, pero no son bonitas. Avisados quedáis.
Esto fue lo que se pidieron los chicos. Así acabaron todos.
Laura, Susana y Tanguy.
Somos guapos, lo sabemos.
Acaparando bebida. Ejé ejé.
Laura con el compañero de piso de Miguel y Susana. No me acuerdo del nombre.
Caretos varios.
Y ésta es de las más decentes.
A eso de las 00:15 fuimos a la estación para coger el último Luas. Susana, Miguel y el otro muchacho se fueron andando, porque viven más cerca, pero Laura, Tanguy y yo tuvimos que coger el Luas. Y también hay fotos no bonitas.
No, venga, ya en serio.
La verdad es que la noche estuvo genial. A ver si el viernes se repite una como esta.
See u soon! xxx
No hay comentarios:
Publicar un comentario