domingo, 22 de julio de 2012

Día 22: Time to say goodbye.

Bueno, se acabó lo que se daba. Ha llegado el día de volver, pero que conste que no quiero.
Ha sido una experiencia inolvidable, he conocido a personas increíbles, he hecho muchísimos amigos y lo voy a echar todo mucho de menos.

Ahora tengo que terminar de hacer la maleta y comer por última vez con Bobby y Jenny. Para ellos también hay un regalo.

En fin, muchas gracias a todos los que habéis estado leyendo el blog, por preguntarme qué tal me iba y demás. ¡Os veo en unas horas!

Goodbye, Dublin! See u soon, I promise! 



(The Fields of Atherny, canción típica irlandesa)


sábado, 21 de julio de 2012

Día 21: Último día en Dublín.

¡Buenas a todos!

Hoy ha sido mi último día en Dublín, y me lo he pasado la mayor parte fuera. Quedé para comer con Tanguy, Laura, Susana y Miguel, pero estos dos últimos tenían que estar en el aeropuerto a las 4, por lo que no han podido venir, así que cada uno ha comido en su casita. Eso sí, por la tarde había que despedirse, por lo que habíamos quedado para ir a dar una vuelta; al final hemos acabado viendo The Dark Knight Rise. No os hago spoiler, sólo deciros que es asdfghjklasdf. Creo que os lo he dicho todo ya.

Después Tanguy se ha marchado porque mañana su vuelo sale pronto y tenía que hacer la maleta y demás. Es de las personas que más pena me da despedirme, como Priscila, Alice o Nina, por el mero hecho de que el año que viene no sé si les volveré a ver. Pero tenemos Facebook. It's something.

Luego Laura y yo nos hemos ido al Dundrum a cenar algo ligerito. A las 9 estábamos en casa, so... poca cosa.

Además de despedirme de las personas, me he despedido de Dublín. He cogido por última vez el Luas, he visto la escuela por última vez, he pisado Grafton St. por última vez, la estatua de Molly Malone, Temple Bar, The Spire... lo voy a echar de menos. Todo y a todos. Ay, que se me saltan las lagrimillas otra vez y no. Qué mal...

En fin, eso ha sido todo por hoy. Mañana mi vuelo sale a las 16:20 de aquí y nos vienen a buscar a eso de las 13:50. Llegaré a Madrid a eso de las 20:00. Intentaré escribir mañana antes de marcharme. Qué duro va a ser despedirme de Jenny y Bobby también. Ains... prefiero no pensarlo hasta que suceda mañana.

See u! xxx


Día 20: Macrofiesta

Hi again!

Vamos por partes... el viernes fue el último día de clase (no sé si saltar de alegría o romper a llorar) y claro, pues que si abrazos por aquí, lloros por allá, que si dame tu Facebook que no te tengo, que si tienes Whatsapp... bastante duro, la verdad. Conoces a gente encantadora, te haces súper amiga de ella y a las 3 semanas no sabéis si os volveréis a ver. Choca mucho.

A la hora de comer nos juntamos Susana, Miguel, Ionut, Laura, Tanguy y yo, y fue nuestra última comida juntos. Se va a echar de menos comer con ellos todos los días.
Resulta que esa noche se había organizado una fiesta enorme en una casa en las afueras, por lo que, obviamente, fuimos. Estaba a tomar por *pitido*, y nos tiramos como 40 min. andando. Nos llevó Tanguy. Yo creo que se perdió.

En fin, el caso es que fue la típica fiesta americana: mogollón de gente que no conoces, música, que si chupitos de Tequila con sal y luego a chuperretear lima, que si infinitas colas en el baño, que si la luz de la habitación de arriba está encendida... bueno, bueno. No me llevé la cámara por si acaso, por lo que no hay fotos por mi parte, pero fuimos todos los de clase que nos íbamos de Irlanda este fin de semana, además de los que nos querían decir adiós: Javi, Jesús, Alice, Fátima, Stan, Marion, Laura, Susana, Miguel, Tanguy... estuvieron hasta los profesores. La verdad es que estuvo genial.

A eso de las 3:30 cogimos un taxi entre 5 para que nos saliera más barato, of course, y nos volvimos para casa.

Me da mucha pena saber que hay gente con la que me llevo realmente bien y que no las voy a volver a ver. Ojalá coincidamos el año que viene algunos de los que hemos ido este año. Se les va a echar de menos a todos. Muchísimo.

Y eso fue todo.

Love 4 all! <3


Día 19: Poquita cosa.

¡Hola a todos! Ya, ya lo sé, llevo 3 días sin escribir, pero es que no me da tiempo a todo. Aquí parece que el tiempo pasa más deprisa; será que estoy acostumbrada a España.

La verdad es que del jueves no tengo apenas absolutamente nada que contar. Fue cosa de poco. Después de clase, Laura y yo estuvimos terminando de hacer las últimas cosas y nos fuimos para casa, porque, yo al menos, quería una siestecica. Se dijo de ir a un Pub Quiz, que es en plan Trivial pero en un pub, pero parece ser que les mola la idea del 'Yo nunca' y querían medio mezclarlo. Al final no fui.

¡Ah, se me olvidaba! Jenny habló conmigo, porque el domingo cuando yo me voy, viene otro chico y tenía que indicarle para coger el autobús y no sabía muy bien cÓmo. Se llama Emilio, y también es español (¡si es que lo bueno, gusta!) y creo que tiene mi edad. Hemos estado intercambiando algunos mails, porque quiere saber cosas antes de venir. Sudaderas power!


La verdad es que el jueves fue cosa de poco. Lo siento.

Kisses! xxx

jueves, 19 de julio de 2012

Día 18: Phoenix Park & Captain America

Hi everyone! How R u? 

Como os dije en mi última entrada, ayer me fui a Phoenix Park a ¿biciclear?. Quedamos después de comer, a eso de las 2, en el otro edificio de la escuela para coger el Luas o el autobús para ir a Phoenix Park. Como soy así de guay (no) y tengo billete de 7 días de Luas, Tanguy, Ionut, Sara, Roberto y la menda, cogimos el Luas hasta Phoenix. No tardamos más de 20 min y cuando llegamos nos tocó esperar a los que habían preferido ir en bus.Tuvimos que dejar las mochilas en consigna, por lo que no hay fotos del parque (más lo siento yo, creedme). El caso es que yo llevo años sin tocar una bicicleta e iba muerta de miedo. Al principio hice el ganso (para variar, cómo no) y no conseguía hacerme con la bici. Es más, por no tener ni idea no sabía ni cómo cambiar las marchas. Ni equilibrio, ni manejo y dando pedales como si me fuera la vida en ello, y sin avanzar, por supuesto. Pero Ionut, muy considerado él, me cambió la bici. Y menos mal, porque yo era incapaz de hacerme con la mía. Según nos íbamos adentrando en el parque, me iba gustando más: es todo campo. Pero campo del verde, no del de aquí de hierba seca, no. Un field en toda regla. Impresionante, de verdad. Con deciros que es incluso más grande que la Casa de Campo...
Tiene monumentos repartidos por todo el parque: obeliscos, monumentos a los caídos, castillos que luego sirvieron como refugio de armas de los ingleses en la Guerra de Independencia Irlandesa, incluso una enorme cruz (de Jesucristo, u know) emplazada en el lugar en el que el papa Juan Pablo II visitó Dublín. Las vistas son pretty awesome. Seriously.
¡Además vi ciervos en libertad! Una manada entera de machos. Los tuve a pocos metros de distancia. Son realmente preciosos; las astas eran enormes y con diferentes formas. Increíble.
Luego vimos a una manada de ciervos hembra, pero íbamos con las bicis, por lo que no nos pudimos parar, pero, al ir con las bicis íbamos a la misma velocidad, more or less. No sabéis lo que es ir a la par que una cierva. Pf... emocionante.

Al final me hice con la bici, demasiado bien. Creo que me sé de una que se va a bajar a los Chopos con la bicicleta.

Lo mejor de todo fue que el tiempo se nos mostraba indeciso el pobre, por lo que cada 3 minutos nos hacía un solitrón y subíamos a 25º o de pronto, nos venían unas cuantas nubes negras, bajábamos a 18º y nos caía la de Dios. No había manera de montar en bici así; yo iba en manga corta con el chubasquero atado a la cintura. Quién me hubiera visto...

Cuando acabamos de montar al cabo de hora y media/dos horas, Tanguy propuso de salir por la noche, por lo que quedamos en la puerta de la escuela para ir a Captain America Bar. Es un lugar supermegahiperultraescondido en Grafton St., pero se cena bien y se bebe aún mejor. Tiene por tooooooodas las paredes fotografías de gente famosa que han estado en Captain America Bar. Había de todo: los Rolling, U2, Tina Tuner... bueno, bueno.



Además había karaoke esa noche, pero no nos animamos. Yo probé el Sex on the Beach (el coctail, mentes sucias) y la verdad es que está buenísimo. Hay fotos de anoche, pero no son bonitas. Avisados quedáis.


Esto fue lo que se pidieron los chicos. Así acabaron todos.


Laura, Susana y Tanguy.


Somos guapos, lo sabemos.


Acaparando bebida. Ejé ejé.


Laura con el compañero de piso de Miguel y Susana. No me acuerdo del nombre.


Caretos varios.


Y ésta es de las más decentes.

A eso de las 00:15 fuimos a la estación para coger el último Luas. Susana, Miguel y el otro muchacho se fueron andando, porque viven más cerca, pero Laura, Tanguy y yo tuvimos que coger el Luas. Y también hay fotos no bonitas.



No, venga, ya en serio.



La verdad es que la noche estuvo genial. A ver si el viernes se repite una como esta.

See u soon! xxx

martes, 17 de julio de 2012

Día 17: Souvenirs

Dia duit gach duine!

Os acabo de decir '¡Hola a todos!' en irlandés. Que yo ya controlo, ts. (en realidad nos lo ha escrito uno de nuestros profesores en la pizarra y me ha dado por copiarlo, aunque os viene a dar igual, a vosotros como si os digo que eso es un insulto)

El día de hoy ha sido bastante cambiante. Por la mañana hacía un frío invernal, por lo que llevaba dos capas de manga larga, pero a lo largo del día, ha ido saliendo el sol (¡el sol! ¡En Dublín!) y ha ido haciendo bastante más calor (unbelievable!) por lo que he acabado asada. 

Después de comer con Tanguy, Javi, Miguel, Laura y Susana, con la cual acabo atragantándome de la risa en cada comida, Laura y yo nos hemos ido de compras, y por una vez, no para nosotras, sino para nuestras familias; souvenirs everywhere.
Podría contar/enumerar las cosas que le he ido comprando a mi familia pero sé que tanto mis padres, como mi hermano (hola, bro), como mi tía leen el blog, so... os esperáis a que vuelva.

Cuando terminamos las compras, nos volvimos a casa, dejamos las mochilas, nos pusimos algo más de verano y salimos a cenar. Vaya fauna que se encuentra una por Dublín *fregona a pasillo 3* Mooooother of God.

Al cabo de hora y media estábamos en casa. No, ni *pitido* idea de dónde esta Priska. Mejor. 

Mañana me voy en bici hasta Phoenix Park. En bici. Yo. Con mi rodilla y mis moratones de guerra. A tope. Ya os contaré si muero en el intento.

Love u all! 

Día 16: Priska

¡Buenas a todxs de nuevo!

Ayer empezó mi última semana en Dublín (nooooooooooooooo *solloza*) y como un buen comienzo de semana, nos diluvió, que no llover, ojo. Llegué a clase con los vaqueros calados y la cola para el servicio de las mujeres era interminable, pero no para pasar al baño, no, sino para usar el secador de manos. Ni la fila de un concierto.

El caso es que el título de la entrada viene a que Laura tiene una nueva inquilina en casa, la cual es muy pija tonta creída niñata especialita, por decirlo así. Se llama Priska y es de Suiza. Nos habla en inglés, aunque su lengua materna es el francés. Podría caernos bien, porque por poder, podría, pero la muy pija tonta creída niñata  viene de estar de vacaciones en Ibiza y se ha traído todo lo de verano. La que la espera, porque se queda aquí dos ricos meses. Nos mira a las dos por encima del hombro, ya no porque lleve tacones para ir a clase, que también, sino porque va de super mujer mayor. Nos tocó llevarla a la escuela, comer con ella y llevárnosla al centro comercial. Cabe destacar que tanto Laura como yo no teníamos ninguna gana de salir. Además, iba con aires de superior por todo el centro comercial, haciéndonos parar en cada tienda. Asdfghjklasdf no la soporto.

En fin, ayer llegué tan sumamente matada a casa que dormí 3 horas: desde después de comer hasta la hora de la cena. Sí, aquí es que medio meriendan, medio cenan, así que a eso de las 10 estoy de picoteo en mi cuarto (benditas barritas BiCentury). No hice mucho más. Se me va notando vaga ¿eh? Nah, ya en serio, me quedan menos de 6 días y tengo que apurar la semana al máximo, por lo que apenas saldré (aunque estamos planeando una última e irrepetible fiesta el viernes por la noche... uhm...)

Espero no aburriros con mis pocas cosas que contar.

See ya! xxx

domingo, 15 de julio de 2012

Día 15: De relax

Hi, again!

Hoy me he levantado a eso de las 11:30 de aquí. Estaba matada. De veras. No he hecho nada productivo en todo el día. Comer, dormir y estar en el pc, subir fotos, actualizar el blog, hablar con mis padres... poco más.

¡He hablado con Nina! Ya está en casa, y me ha mandado las fotos de Temple Bar. ¿Queréis verlas?


El de al lado de Nina se nos coló porque sí.


Flavian es taaaaaaaaaaaaaaaaaan majo.

Y poco más.
Siento ser tan rancia, los domingos son mi día de relax.
Mañana os cuento algo interesante (o al menos eso espero) 

Love u all! xxx

Día 14: Paintball

¡Hola a todo el mundo! (¡Hola Doctor Nick!)

Lo que hice ayer no sé si se puede considerar Paintball porque no había jugado nunca, pero para mi eso fue una guerra hecha y derecha. Dios, cómo me duele todo.

Habíamos quedado con los de la escuela a las 12:45 en la puerta de la misma, así que me levanté relativamente pronto (y cuando digo 'relativamente' quiero decir a las 10:30), me duché, me vestí, recogí todo antes de marcharme y me fui. Cuando Laura y yo llegamos ya había bastante gente por allí, entre ellos Tanguy. Luego vinieron Javi y Stan, y a eso de la 1 y poco, el autobús nos llevó hasta el paintball. Nota: el ¿autobusero? nos estuvo poniendo música de discoteca en plan chunda-chunda a todo volumen, en plan Pitbull y ese tipo de cosas. En fin.

Nos hizo mal tiempo (¡para variar!) y estaba todo perdido de barro. Parecía aquello una ciénaga. ¿O lo era? Éramos sólo 6 chicas y íbamos como 25 personas. De buen rollito y eso.
Cuando nos pusimos los monos me sentí como si me estuviera poniendo un enorme saco de patatas, porque era lo que parecía aquello. Después, nos pusieron brazaletes azules y rojos para diferenciar los equipos (yo estaba en el azul). He de decir que los azules éramos todos los hispano-hablantes, mientras que los de el otro equipo eran en su mayoría franceses, por no decir el equipo entero.

Una vez que estábamos listos, pasamos a una especie de cobertizo donde tenían los cascos y las armas. Cada uno cogió el arma que le salió de la punta de la nariz; yo era el número 97 y el tirador se atascaba pero bueeeeeeeeno, it didn't matter. Nos enseñaron un poco por encima cómo debíamos tirar y cómo debíamos coger la pistola. Una vez explicadas las reglas del juego, pasamos al campo de batalla, mejor dicho, el pantano donde casi pierdo una pierna por el mero hecho de que se me hundía en el lodo. Acabé de barro hasta el cuello, pero moló.

Eran 4 juegos, de dos partidas cada uno, es decir, 8 partidas en total. En la primera partida no me dieron, pero en la segunda salí a campear, y, tras disparos varios con uno del otro equipo, el muy *pitido* salió corriendo en mi dirección, y mientras corría, disparó. Tengo un moratón en la rodilla izquierda que parece la diana de The Who, os lo juro. Grité de dolor no, lo siguiente. Si te disparan en la distancia y te dan, duele, pero no como eso. Y de caminar ni hablamos ya. Total, que me fui a la base ayudada por otro de los de mi equipo y, al acabar el primer juego, ya podía andar. Por cierto, ganamos el primer juego. Fuck yea.

El segundo juego me moló por el mero hecho que teníamos castillos con torres y todo. Dio la casualidad que a mi equipo le tocó subir al castillo, aunque las reglas dictaban que si te daban estando en el castillo, levantabas la mano, gritabas stop! y debían, y recalco, debían parar de disparar. Estábamos Laura, otra chica, otro chico y yo cubriendo el torreón norte cuando nos tendieron una emboscada en toda regla; el otro equipo entero estaba alrededor nuestra disparando sin parar. Cabe resaltar que las paredes de los torreones estaban abiertas por abajo y metían las pistolas por ahí. Tengo como 15 moratones repartidos por las piernas y me tocó sacar a Laura (los otros dos salieron corriendo) en brazos con las dos pistolas a cuestas. Muy heroico/peliculero todo. Lo que me fastidió fue que les grité que pararan y levanté la mano pero pasaron de mi. Tengo un cabreo monumental con unos cuantos, por no decir la mayoría. No jugaron limpio. Y en caliente los moratones no duelen, pero en frío, es decir cuando me salí del juego, daban incluso pinchazos. No podía andar y no lo digo para dar pena y que digáis 'ay, pobre', no, es que no podía andar por mucho que quisiera. Pero en fin.

El rato que estuve me lo pasé bien, de verdad, pero a la próxima quiero jugar con personas, no con salvajes, gracias.

Eso fue todo. Ya veréis mis moratones cuando vuelva.

See you soon! xxx

Día 13: Porter House Bar

Hi guys! ¿Qué tal todo? Yo ando con una cara de muerta que no me la quita nadie.

El viernes día 13 *música de tensión* amaneció tal que así:


Pero por la tarde se puso tal que así:


Así no hay manera eh...

El caso es que el viernes quedamos todos para ir a Porter House Bar, ya que Nina se iba el domingo (noooooooo *llora*) y queríamos despedirla. El caso fue que después del examen (otro sobresaliente, fuck yea!) y de las dos siguientes horas de clase, Laura y yo volvimos al Dundrum. ¿A que no sabéis para qué?


¡Ya son mías! MUAHAHAHAHA.
Y eso.

Así que después de comprarme ese par de preciosidades, me fui a mi casa a prepararme para la noche. Había quedado con Javi en la puerta de la escuela para ir juntos al Spire, que es donde habíamos quedado todos. Llegamos unos 5 o 7 min. más tarde, pero en comparación de los que llegaron a la fiesta como una hora y media más tarde, me parece que lo nuestro apenas se notó.

En fin, fuimos a casa de Stan y estábamos Javi, Alice, Jesús y Nina, aquí a continuación.


Luego empezó a venir más gente y nos juntamos gente de todas las nacionalidades y edades, pero sobretodo gente española y francesa. Con deciros que los franceses se pusieron a cantar Camarón con Jesús y yo acabé cantando 'La Vie en Rose' agarrada a Nina y el resto de chicos haciéndonos los coros... todo un show. 

Después de unas 3 horas de fiesta por aquí y por allá, decidimos irnos a Porter House Bar, pero como en el grupo también había menores de edad, no les dejaron pasar, por lo que pasamos todo el grupo menos ellos. 

Una vez dentro me di cuenta de que era un edificio entero de 3 plantas, de las cuales había siempre un cuadrilátero vacío en medio, por lo que hacía de balcón, ya que en medio del cuadrilátero estaba el escenario para los grupos. Una pasada. 



El grupo que tocó era realmente bueno, y tocaban covers de todos los grupos que me gustaban; si consigo convencerles el viernes que viene vamos otra vez.
La verdad es que no bebí nada, porque Porter House es más caro que Temple Bar, pero bueno, algún sorbito de la sidra de fresa sí que le quité a Javi *sonrisa malévola*

Como no sé si el finde que viene iba a salir otra vez, aproveché y me hice fotos con todos.


Con Alice  (el de detrás es Carlos, vecino de Stan, y el brazo es de Nina)


Con Nina (¡la echo de menos!)


Y con los chicos (caretos varios)

Estuvimos hasta la 1 o así (los bares cierran sobre la 1:30 - 2) así que cogimos un taxi hasta el Dundrum y volvimos a casa. Llegué agotada y por poco me quedo dormida con el maquillaje y las botas puestas. La noche estuvo bastante bien, y la compañía fue genial.

See u soon! xxx



sábado, 14 de julio de 2012

Día 12: Shopping!

¡Buenas a todos! Siento no haber podido escribir en estos días, he tenido bastantes cosas/planes que llevar a cabo, así que siento si habéis perdido el tiempo metiéndoos al blog sin encontrar nada nuevo.

Bien, el día 12, después de clase, Laura y yo fuimos a Grafton St., acompañadas de Stan, a buscar unas Converse nuevas y unas nuevas botas militares. Explicación: me llevé unas Mustang de esas que parecen Converse y mis botas militares, con tal mala suerte que tanto las Mustang como las militares están hechas pedacitos (es lo que tiene pasarte el día de un lado para otro), así que nuestro plan era como buscar una aguja en un pajar, porque no en todas las tiendas las Converse cuestan lo mismo, por lo hablar de a qué precios están las botas.

El caso fue que después de recorrernos de arriba a abajo el centro comercial de Grafton St., decidimos coger el Luas e ir al Dundrum (creo que ya os hablé de él), del cual Stan prefirió pasar. Nos recorrimos todas las zapaterías y lo que no eran zapaterías buscando unas Converse medianamente baratas (he de decir que en España no las he visto más baratas de 70€, y en algunas tiendas rozaban los 90), así que aquello se convirtió en nuestra pequeña Odisea personal. Al cabo de una hora encontramos una zapatería hasta arriba de gente y, por curiosidad, pasamos. Había tooooooda una pared llena de Converse de todos los colores, estampados y tallas, incluso unas Conver-botas. Me quedé embobada mirando las estanterías, pero antes de ilusionarme del todo, quise mirar el precio: 55€. Saltaba de contenta. Me las probé, me las miré y remiré y me las llevé.

Sin embargo seguía sin encontrar mis botas militares. Cada tienda que pasábamos era más cara que la anterior, y no había manera de encontrar unas botas que costaran menos de 100€, así que desistí. Peeeeeero, cuando pasamos a la tienda donde me compré las Converse, desde la puerta vi unas Conver-botas. Además estaban iluminadas con un foco y todo; les faltaba la musiquilla celestial. No quise ni mirar el precio, porque esas botas rozan los 150€. Pero después de llevarme las otras Converse, al salir, Laura quiso mirar el precio: el trato era que si costaban menos de 80€ me decía el precio, y si costaban más de 80€, se callaba. Cuando me dijo que sólo costaban 70€, sonreía de oreja a oreja, peeeeeeeero no llevaba dinero suficiente, así que se quedaron iluminaditas en la tienda.

Cuando llegué a casa me metí una ducha, cené con Jenny y Bobby y me acosté en seguida, ya que al día siguiente tenía examen y salía por la noche.

¡Y eso fue todo, amigxs!

Vale, le he dedicado una entrada a contaros cómo me compré un par de zapatos. ¿Y? No todos los días me voy a ir de excursión, ts.

See you! xxx

jueves, 12 de julio de 2012

Día 11: Visita a la Fábrica Guinness

Hey guys! ¿Todo bien? La verdad es que yo ando más descansada, ya no me llegan las ojeras hasta el suelo, sólo por la rodilla.
Pues bien, como dice el título de la entrada, ayer visité la Fábrica Guinness, la cual mola un montón, trust me. Por la mañana *voces de fondo: como sieeeeeeeeempre* fui a clase y estuvimos hablando de ir todos a visitar la fábrica. En teoría íbamos a ir todos, aunque sólo en teoría, porque al final se rajaron Jesús, Nina y Alice. Pero bueno, ellos se lo perdieron. Javi acabó dios-sabe-donde, así que la visita la hice con Stan, Tanguy, Susana, Miguel y Laura.

De camino a la fábrica pasamos por delante del famoso bar The Bleeding Horse.



Habrá que ir...

En fin, cuando llegamos lo primero que vimos fue caballos, caballos everywhere, tirando de carruajes, y te podías montar y dabas una vuelta a la fábrica, en plan a la antigua usanza.


Eso sí, pagando.

El caso es que una vez que estás en el recinto ves el gran cartel *música de victoria de fondo*


Esperad, que lo pongo más cerca.


Así mejor.

Bueno, pues cuando entramos, el hall es como una especie de bodega/cuadra y tiene pantallas que hacen de ventanas y parece que hay gente fuera, con su sonidos y todo. Muy real, sí sí.
Mientras esperábamos estuvimos viendo los anuncios de Guinness, y la verdad, pasamos muy buen rato.
Por cierto, para que vayáis poniendo caras a la gente, y no sólo a Laura, por supuesto.


Éste es Stan. Demasiado francés, ¿verdad?


Y éste es Tanguy. También francés. Pero a este no se le nota.

El caso es que con la entrada te dan una Guinness gratis para que te la tomes después. Muy amables.

Cuando se entra lo primero que se ve es este cartel:


Qué poético.

Después se suben unas escaleras mecánicas y hay un hall enoooooorme, dónde también está la tienda de regalos. En el centro del hall hay un círculo de cristal blindado, alrededor del cual nos tuvimos que situar para que el guía nos contase un poco así por encima la historia de la Guinness (luego la visita la hicimos por nosotros mismos)


Dice: 
'Este es el contrato de arrendamiento de 9000 años firmado por Arthur Guinness en 1759'

9000 años. Nah, se pasan rápido.

Luego, piso por piso, te van explicando el proceso de fabricación de la Guinness. Los cuatro ingredientes básicos son lúpulo, cebada, levadura y agua, y luego lo que le quieran añadir.
Cuando entras en la primera planta ves un recinto lleno de semillas de cebada. Un puñadito de recuerdo.


También había información escrita en las paredes, y como no me daba toda, pues tocó un minivídeo.


Siento el ruido de fondo.


Además me llamó la atención que el lúpulo crezca únicamente en dos regiones del mundo: en el norte y en el sur del ecuador, ya que la temperatura que necesita oscila entre los 35º y los 55º.


La siguiente zona era la del agua, pero lo curioso de todo es que la fuente dónde había una cascada de agua la gente tiraba monedas en plan Fontanna di Trevi. 


Pero esperad, ¿no veis algo raro en la foto? ¿Concretamente en el agua?


¿Mejor ahora?


Un billete de un dólar. De un maldito dólar. A los yankees se les va demasiado.

En fin, la siguiente sala hablaba del señor Arthur Guinness, un hombre con bastante pinta de buena gente. Los irlandeses tienen muy claro que, sin este bonachón, no tendrían su preciada cerveza.



Después de este momento taaaaan emotivo, el recorrido nos llevaba a una sala donde te podías tomar una Guinness. Sí, ya la he probado y hay prueba. Pero no me gusta nada. Muy amarga y la sirven templada, y a mi las cosas frías, por favor.



Esa es mi cara de concentración. Luego vino una llena de aspavientos y arcadas, seguida de una cara de asco impresionante. Tendría que haber hecho el antes y el después.

Después de salas llenas de nada en especial, llegamos a una especie de galería con todos los botellines, vasos, latas, chapas, y demás cosas sobre la Guinness. Era curioso ver cómo cambiaban las botellas, vasos y latas a lo largo del tiempo; cada una tenía un diseño diferente.






Y, como no, su preciada arpa, símbolo nacional.


Una vez acabado el recorrido la última planta es un bar-mirador. Las vistas son impresionantes; se ve todo Dublín. Eso sí, estaba hasta arriba de gente, así que sólo pude fotografiar la parte norte.



Dan miedo las nubes, ¿verdad? Pues eso no es todo.


Si cuando os digo que me llueve a mares no lo digo exagerando.

¡Por cierto! ¿Os acordáis de la foto que publiqué el día que fui a ver el Museo Nacional? ¿En la que se veía la fábrica de Guinness? Bueno, pues ahora tengo la contraria.



En la que se ve la fachada del Museo Nacional. 

Después de visitar la fábrica, Laura y yo tuvimos que volver hasta el centro de la ciudad a patita, lo cual nos llevó entre 30 y 40 min. (nos perdimos, ¿vale?) y como no nos daba tiempo a cenar en casa, avisamos y nos fuimos a un sitio que ya tenemos fichado en Temple Bar Square en el cual por 2'50€ te ponen una porción de pizza que equivale a la mitad de una pequeña de esas de Casa Tarradellas, de las congeladas. Qué empacho.

En cuanto volví a casa, llamé a mis padres, me duché y a dormir, y hasta esta mañana. De verdad que no puedo con mi alma, los días se me hacen muy cortos, las horas se pasan volando y no tengo tiempo apenas para nada. Esto es muy raro.

En fin, espero que esta entrada compense las anteriores, porque apenas he escrito nada en los últimos días.

Bye! xxx






miércoles, 11 de julio de 2012

Día 10: Algo llamado cansancio

Hello everybody! How R u? Por lo que a mi respecta, muerta de cansancio, y por consiguiente, muerta de sueño. 

Lo que hice ayer día 10 no fue nada especial, así que tranquilxs, hoy no tendréis mucho que leer. Como ya sabéis todas las mañanas tengo clase, estoy con mis compañeros en el recreo y luego unos cuantos nos quedamos a comer juntos. Si hay alguna actividad que vayamos a hacer por la tarde, pues ya vamos juntos también y si no, cada uno marcha a su rollo y ya nos vemos al día siguiente. Normalmente estoy en los recreos con Stan, Javi, Tanguy, Jesús, Alice y Nina y a la hora de comer con Miguel, Susana, Tanguy y Laura. 

Ayer nos apuntamos a una excursión para ver una iglesia pero estábamos tan sumamente cansadas que decidimos no ir, así que nos devolvieron el dinero y nos marchamos para casa. En cuanto llegué, saludé a Bobby y me eché la siesta, de dos horitas. Y tan a gusto. Y el resto de la tarde de traquis, sin presión. Me acosté pronto y hasta esta mañana.
Eso fue todo *risa* 
See you!! xxx

martes, 10 de julio de 2012

Día 9: De vuelta a la rutina

Hi again! ¿Todo bien? Por aquí hace mucho frío, en serio, cuando me dijeron que me llevara el bikini sería para tomarme el pelo; la cosa más fría después del cuarto de baño de esta casa es el Polo Sur. Brr.

Ayer lunes fue matador volver a madrugar (me levanto todos los días a eso de las 6:30. Sí, en vacaciones. No, no estoy loca, solo en diferente zona horaria) pero una vez vestida y con la cama hecha ya te despejas bastante. Después de clase Laura y yo nos fuimos a Grafton St. para mirar alguna chaqueta/sudadera/algo de abrigo porque, como ya he dicho, aquí te hielas.
Estuvimos mirando una tienda de souvenirs E N O R M E de la cual ya he fichado algunas cositas que me quiero traer (eso sí, en el equipaje de mano; yo no vuelvo a abrir la maleta en un aeropuerto) de las cuales acabaré descartando bastantes, pero es que asdfghjklasd me gusta todo.

Yo acabé comprándome un jersey, que no sudadera, ojo, muy calentito, por lo que ya puedo salir a la calle sin temor a congelarme. He de darle las gracias a mi tía porque me prestó un chubasquero que me está salvando la vida, de verdad. Aquí no es común que se utilicen los paraguas, porque también hace muchísimo aire, believe me, así que la gente lleva catiuscas y chubasqueros a mansalva. No puedo salir de casa sin el chubasquero, ya sea puesto o guardadito en su funda, pero es que aquí te puedes esperar cualquier cosa: por la mañana te hielas, a medio día de asas y por la tarde llueve a mares. Maldito tiempo...

Después de cenar, Laura y yo fuimos al cine del centro comercial que tenemos aquí al lado (que por cierto, se llama DunDrum) y vimos The Five-Year Engagement.


No sabéis lo que me pude llegar a reír, de verdad. El acento era americano, para variar, pero se les entendía la mayoría de los diálogos. Además, hubo un momento en el que dos de los personajes se pusieron a cantar esto:




y éramos las únicas personas de habla hispana de toda la sala. Llorábamos de la risa, primero porque cantaban de pena, segundo porque el resto de personas no entendían la canción y nosotras sí y tercero porque nadie se reía salvo nosotras y nos reíamos aún más. Fue divertido.

Al salir llovía a cántaros y menos mal que llevaba el chubasquero. Aún así, cuando llegué a mi casa venía calada hasta los huesos; tuve que colgar el chubasquero y los vaqueros en soporte de la cortina de la ducha para que escurrieran en la bañera. En serio, la que nos cayó encima.

Y eso fue todo lo de ayer. ¡Un beso! xxx



domingo, 8 de julio de 2012

Día 8: Sunday Rainny Sunday

¡Buenas a todos!

Esto es lo que me he encontrado esta mañana al salir del baño.


¿A qué es adorable?

El día de hoy ha sido como el de ayer, relax everywhere. Me he levantado relativamente tarde, he desayunado (nota: he probado la mantequilla de cacahuete. Me quedo con la mantequilla normal) y he estado con el ordenador casi toda la mañana. Después de comer me he ido con Laura al centro comercial para ver si veíamos algo de abrigo (por aquí hace mucho frío), pero nanai.

Después, para cenar hemos preparado unas patatas bravas. Esta vez nos ha quedado bastante mejor.


Y ahora nos vamos a ver Mr. Nobody (¡gracias Sara!)

Esto ha sido todo por hoy (productivo, ¿verdad?)

See you tomorrow! xxx