domingo, 15 de julio de 2012

Día 14: Paintball

¡Hola a todo el mundo! (¡Hola Doctor Nick!)

Lo que hice ayer no sé si se puede considerar Paintball porque no había jugado nunca, pero para mi eso fue una guerra hecha y derecha. Dios, cómo me duele todo.

Habíamos quedado con los de la escuela a las 12:45 en la puerta de la misma, así que me levanté relativamente pronto (y cuando digo 'relativamente' quiero decir a las 10:30), me duché, me vestí, recogí todo antes de marcharme y me fui. Cuando Laura y yo llegamos ya había bastante gente por allí, entre ellos Tanguy. Luego vinieron Javi y Stan, y a eso de la 1 y poco, el autobús nos llevó hasta el paintball. Nota: el ¿autobusero? nos estuvo poniendo música de discoteca en plan chunda-chunda a todo volumen, en plan Pitbull y ese tipo de cosas. En fin.

Nos hizo mal tiempo (¡para variar!) y estaba todo perdido de barro. Parecía aquello una ciénaga. ¿O lo era? Éramos sólo 6 chicas y íbamos como 25 personas. De buen rollito y eso.
Cuando nos pusimos los monos me sentí como si me estuviera poniendo un enorme saco de patatas, porque era lo que parecía aquello. Después, nos pusieron brazaletes azules y rojos para diferenciar los equipos (yo estaba en el azul). He de decir que los azules éramos todos los hispano-hablantes, mientras que los de el otro equipo eran en su mayoría franceses, por no decir el equipo entero.

Una vez que estábamos listos, pasamos a una especie de cobertizo donde tenían los cascos y las armas. Cada uno cogió el arma que le salió de la punta de la nariz; yo era el número 97 y el tirador se atascaba pero bueeeeeeeeno, it didn't matter. Nos enseñaron un poco por encima cómo debíamos tirar y cómo debíamos coger la pistola. Una vez explicadas las reglas del juego, pasamos al campo de batalla, mejor dicho, el pantano donde casi pierdo una pierna por el mero hecho de que se me hundía en el lodo. Acabé de barro hasta el cuello, pero moló.

Eran 4 juegos, de dos partidas cada uno, es decir, 8 partidas en total. En la primera partida no me dieron, pero en la segunda salí a campear, y, tras disparos varios con uno del otro equipo, el muy *pitido* salió corriendo en mi dirección, y mientras corría, disparó. Tengo un moratón en la rodilla izquierda que parece la diana de The Who, os lo juro. Grité de dolor no, lo siguiente. Si te disparan en la distancia y te dan, duele, pero no como eso. Y de caminar ni hablamos ya. Total, que me fui a la base ayudada por otro de los de mi equipo y, al acabar el primer juego, ya podía andar. Por cierto, ganamos el primer juego. Fuck yea.

El segundo juego me moló por el mero hecho que teníamos castillos con torres y todo. Dio la casualidad que a mi equipo le tocó subir al castillo, aunque las reglas dictaban que si te daban estando en el castillo, levantabas la mano, gritabas stop! y debían, y recalco, debían parar de disparar. Estábamos Laura, otra chica, otro chico y yo cubriendo el torreón norte cuando nos tendieron una emboscada en toda regla; el otro equipo entero estaba alrededor nuestra disparando sin parar. Cabe resaltar que las paredes de los torreones estaban abiertas por abajo y metían las pistolas por ahí. Tengo como 15 moratones repartidos por las piernas y me tocó sacar a Laura (los otros dos salieron corriendo) en brazos con las dos pistolas a cuestas. Muy heroico/peliculero todo. Lo que me fastidió fue que les grité que pararan y levanté la mano pero pasaron de mi. Tengo un cabreo monumental con unos cuantos, por no decir la mayoría. No jugaron limpio. Y en caliente los moratones no duelen, pero en frío, es decir cuando me salí del juego, daban incluso pinchazos. No podía andar y no lo digo para dar pena y que digáis 'ay, pobre', no, es que no podía andar por mucho que quisiera. Pero en fin.

El rato que estuve me lo pasé bien, de verdad, pero a la próxima quiero jugar con personas, no con salvajes, gracias.

Eso fue todo. Ya veréis mis moratones cuando vuelva.

See you soon! xxx

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